Fútbol

Cuando los sueños se cumplen

Por Diego Guitian

Consumada la victoria en casa, el triunfo dejó una hermosa postal. Fernando Gago junto a dos de sus hijos, Mateo y Antonella, que habían ingresado al campo de juego para vivir junto a su padre situaciones que, quizás hace unos meses, ninguno de los tres hubiera imaginado.

"Tenía en mi cabeza no volver a jugar después de mi última lesión. Así lo sentía porque pensaba que era tiempo de disfrutar de otras cosas. Con el correr de los meses no sentí dolor cuando volví a entrenar, solamente lo hacía para jugar con mi hijo a la pelota hasta que un día, él me lo pidió: "papi quiero que vuelvas a jugar al fútbol" y ese fue el detonante más grande que tuve durante todo este proceso".

Esas fueron las primeras palabras que esbozó Fernando Gago en su vuelta al Fortín, el pasado 19 de junio. Volvió porque ama el fútbol, pero sobre todo para cumplirle el deseo a su primogénito. Pasaron casi 4 meses y Pintita se luce jugando a un toque o trabando una pelota dividida como si fuera la última. Es que dar todo por lo que uno ama, significa jugar al límite y más si la alta competencia es el escenario habitual desde hace 20 años pero sobre todo hoy en día.

Camiseta de Vélez con el 6 en sus dorsales, Mateo y Antonella ingresan al campo de juego del José Amalfitani y papá los va buscar para festejar todos juntos el cierre de una mañana perfecta: victoria en casa, rendimiento elogiable y anhelo cumplido para el pequeño Mateo.

Cómo decía Armando Discépolo, "hijo, si vos lo soñaste, yo lo viví".