Vélez derrotó 3-2 a Tigre en el Estadio José Amalfitani, por la décima fecha del Torneo Clausura. Ronaldo Martínez, en dos oportunidades, y Juan Cruz Policella, marcaron para el Fortín, que continúa invicto y sigue prendido en los primeros puestos de la Zona A.
Ronaldo Martínez y su grito agónico para que explote el José Amalfitani.Foto: Hernán Mauricio
Foto: Hernán Mauricio
Partidazo en Liniers. De esos que parecen estar controlados, se complican, vuelven a acomodarse y terminan resolviéndose cuando ya queda muy poco por jugar. Vélez fue superior durante buena parte de la noche, estuvo dos veces arriba en el marcador y, cuando Tigre llegó al 2-2 sobre el epílogo, tuvo la reacción necesaria para ir nuevamente en busca de la victoria.
Desde el comienzo, el equipo de Guillermo Barros Schelotto tomó la iniciativa. Con Rodrigo Aliendro y Lucas Robertone activos en el medio, Manuel Lanzini buscando espacios y movilidad en ataque, El Fortín comenzó a jugar cada vez más cerca del área visitante.
Y a los 14 minutos llegó la apertura del marcador. Matías Pellegrini, una de las grandes figuras del encuentro, filtró una gran pelota para Ronaldo Martínez, quien atacó el espacio y definió con precisión ante la salida de Felipe Zenobio para establecer el 1-0.
Con la ventaja, Vélez siguió manejando la pelota y encontrando espacios ante un Tigre al que le costaba salir de la presión. El equipo recuperaba rápido y conseguía darle continuidad a sus ataques, aunque le faltó terminar mejor algunas aproximaciones para ampliar una diferencia que al descanso seguía siendo mínima.
El complemento arrancó con la misma intención. Felipe Zenobio se lució ante Policella y Robertone con dos remates fortísimos, y el guardameta volvió a responder de manera excelente ante Martínez. Vélez estuvo cerca del 2-0, pero en el contragolpe inmediato llegó el empate de Tigre: Gonzalo Martínez habilitó a Jabes Saralegui y éste encontró a Ignacio Russo, quien definió para el 1-1.
La visita creció a partir de la igualdad y por algunos minutos el desarrollo se emparejó. El Fortín necesitaba volver a encontrar el juego de la primera parte y lo consiguió. A los 21', Joaquín García llegó hasta el fondo por derecha y envió el centro atrás. Allí apareció Juan Cruz Policella, quien controló rápidamente y se llenó el empeine de potencia para definir abajo, contra el primer palo, y poner nuevamente a Vélez arriba.
¡Claro, Juani! Policella y su bautismo goleador en Primera. Gran partido del pibe. (Foto: Hernán Mauricio).
Gol especial para el juvenil de 17 años, que convirtió por primera vez en la máxima categoría y corrió a festejar un grito que seguramente guardará para siempre. Otro producto de La FáVrica que aprovechó su oportunidad y dejó su marca en el Amalfitani.
Con el 2-1, Tigre adelantó sus líneas y salió decidido a buscar nuevamente el empate. Tomás Marchiori debió revolcarse y se lució ante Saralegui y Alan Barrionuevo. Así, el partido llegó abierto a sus minutos finales.
Y a los 41', la visita volvió a golpear. Jerónimo Dómina aprovechó una desinteligencia defensiva y puso el 2-2. Bronca en el Amalfitani por un encuentro que Vélez había tenido dos veces en sus manos y que parecía escaparse sobre el cierre.
Pero faltaba una más. Y fue casi inmediata. A los 44', Diego Valdés, de regreso tras su lesión, recibió dentro del área y bajó la pelota de pecho para la llegada de Ronaldo Martínez. El paraguayo no dudó: remate de primera y victoria inolvidable. Segundo de su cuenta personal y festejo enorme de todo el Amalfitani.
Ronaldo y el Peti explotan en un solo grito, al igual que todo Vélez en el 3-2 final. (Foto: Javier De Biase).
Esta vez no hubo respuesta de Tigre. Vélez cerró una noche que se complicó mucho más de lo imaginado y se quedó con tres puntos fundamentales para seguir prendido arriba.
Paso a paso va el equipo del Mellizo. Cinco victorias y cinco empates para alcanzar los 20 puntos en la Zona A y seguir 2°, a dos unidades del líder Instituto. Además, llegó a 48 pts en la Tabla Anual donde también es escolta por diferencia de gol con Independiente Rivadavia que juega mañana. Ilusión intacta.
Había que ganarlo y se ganó. Con momentos de muy buen fútbol, con un juvenil celebrando por primera vez, con Ronaldo Martínez nuevamente decisivo y, sobre todo, con la reacción para ir a buscarlo cuando el 2-2 había caído como un baldazo de agua fría.