Vitalicios

Cuando la fidelidad pasa a ser histórica

Un total de 80 socios pasaron a la categoría Vitalicios y 43 se hicieron presentes para recibir su distinción este martes por la noche. El acto se realizó en el Espacio Multifunción II bajo un aura Fortinera donde quedó demostrado que, el amor por el Club y la fidelidad van siempre de la mano.

Dentro de todo lo que un hincha puede pedirle a su Club, hay algo que nunca puede dejar de darle. Y así nace el amor para toda la vida. Porque ser Socio es la manifestación más pura de que uno paga por lo que ama y si esa contraprestación se extiende (al menos) por 30 años, cobran sentido las palabras de Jorge Grinstein, Presidente del Departamento: "Ser Vitalicios es ingresar a la historia más grande del club".

El acto comenzó pasadas las 20:00 bajo la conducción de los periodistas Carlos Cárrega y Álvaro Norro, quienes notificaron cuál sería el cronograma de la noche. Minutos antes, los 43 Socios que hicieron su ingreso a la última categoría, recorrían el verde césped del Estadio José Amalfitani para tomarse fotos exclusivas de un momento que, sin dudas, quedará en sus corazones.

El Vicepresidente 1°, Diego González, enarboló las palabras de la directiva. "Lo que simboliza este momento es el sentido de pertenencia. Vélez es la casa de todos nosotros y la demostración de ser Socio Vitalicio es el acto más claro para evidenciar que el Club es de todos y lo digo en el marco que en estos días tanto se habló de las Sociedades Anónimas: El Club es de sus Socios".

Previo a la entrega de diplomas, Germán Bermúdez, emuló a Joan Manuel Serrat y le regaló a los presentes cinco de las mejores piezas musicales del cantautor catalán ("Hoy puede ser un gran día", "Esos locos bajitos", "Mediterráneo", "Cantares" y "Fiesta"). Todo estaba preparado para que los 43, de los 80 galardonados, pasaran a buscar su reconocimiento y así desfilaron, uno por uno. Primero las cinco mujeres que integraban la camada y luego los 38 varones. La gran mayoría se retrataba con algún familiar, para dejar en claro que la herencia es sagrada.

Por ahí andaba el ex Jefe de Prensa del club, Claudio Garrido, recibiendo su diploma. También Javier Noble y Walter "Chicha" Tortoriello, amigos desde los 6 años y hoy hermanados aún mas en la condición de Vitalicios. O Rubén, que ingresó al Estadio envuelto en lágrimas porque es la tercera generación de Vitalicios en su familia, con su abuelo y su padre, que descansa detrás del arco de la Popular Este.

Sólo quedaba tiempo para el brindis y la foto final, sobre las gradas del Espacio Multifunción II. La noche fue de ellos, los que pagaron a sol y a sombra, los que nunca se borraron, los que desde hoy, estarán para siempre merced a sus "Fidelidad Histórica". Salud, Vitalicios 2018.

Diego Guitian