Santa Fe, Domingo 14 de Abril de 2013.(Prensa Vélez Sarsfield - Estadio Brigadier General Estanislao López).
Mucho más que un mal sueño repetido, se ha vuelto una pesadilla recurrente. El mal trago de una nueva derrota en el torneo doméstico, con el agravante de haberse consumado en el preciso minuto antes de expirar el reloj, golpea. No porque Vélez tenga que ser ese equipo invencible al cual no pueda quedarle otro resultado que la victoria. Tampoco porque se haya puesto en cancha un equipo alterno, ni mucho menos. Porque por más que las cosas son claras y la lejanía con la cima de la competencia terminaron de inclinar la predilección por el sueño de Copa Libertadores, duele ver a Vélez perder. Porque pierden los jugadores, pierde el cuerpo técnico, el hincha... Porque pierde la camiseta de Vélez.
Entonces ves pasar una vez más la historia repetida de un deja vú instantáneo que guarda siempre el mismo final. Porque el Fortín es dueño y señor del balón que se disputa con el rival en el terreno de juego. Porque encuentra la ventaja en el marcador antes que su rival; pero que incomprensiblemente no puede sostener el resultado y debe conformarse con el empate, o en el peor de los casos (como en Santa Fe) con la derrota. Porque por pasajes de partido se puede pensar en aspirar a ser dueño de los tres puntos, pero termina con la duda (vaya a saber por qué) de un resultado que no le cierra para nada.
Pero es indispensable que levante el nivel en varios puestos claves, más allá de que este recambio de nombres lleve a conformarse equipos que pocas veces han funcionado juntos como eso mismo justamente. Porque habrá que ver el video para darse cuenta que a Gino Peruzzi le costó el perfil zurdo, que lo tuvo maniatado en una posición expectante donde hasta le costó para pararse dispuesto a la marca. Calidad le sobra, pero deberá aprender con el tiempo a jugar con la cancha cambiada. Porque de mitad de cancha para arriba no termina de arrancar en explosión con Brian Ferreira y Jonathan Copete; siendo que los más peligrosos por tenencia y sorpresa sean Juan Ignacio Sills y Francisco Cerro. Porque cuando duda atrás, por más buen partido que hagan en el fondo, lo paga caro: con goles en contra. Y eso, para un torneo tan mezquino es sencillamente demasiado.
Fueron muy buenas las apariciones de los dos pibes Made In Casa, como Eros Medaglia y Yamil Asad engrosando la importante lista que ostenta Gareca de debuts en primera. Los pibes entraron con el partido caliente y no desentonaron y hasta se animaron a más. Se marca el laburo y futuro que deberán justificar y confirmar desde mañana mismo.
Pero Vélez se ha ganado un respeto muy grande de los rivales. No es para menos, es el Campeón; y por más equipo alterno que plante no deja de ser Vélez, con su juego, con su idea, con su todo. Por eso duele y va a doler mil veces; por más que te garanticen que éste es el precio de coronar en la Copa que tanto se anhela. Duele y no hay con qué darle.
Hacía casi dos años que a Vélez no le daban vuelta un partido y sucedió. Es anecdótico, no caben dudas. Pero habrá que lavar la mala fortuna y tirar pa delante. Hay mucho por lo que jugar y el Final puede ser el fogueo necesario para grandes proezas.
Carlos Alberto Martino
Twitter: @martineta16