A más de un socio alguna vez se le infló el pecho de orgullo cuando un tercero destacó las bondades de la Concentración del Fútbol Profesional que Vélez posee en Ituzaingó: "está a nivel de las grandes Institucíones de Europa", se habrá escuchado por ahí. Para confirmar lo dicho, el Depto. de Vitalicios organizó una visita a la Villa Olímpica para 50 socios este sábado. Orgullo Fortinero que despertó grandes emociones.
Quince días antes de la fecha prevista para visitar la Villa Olímpica, los socios vitalicios ya habían reservado las plazas disponibles para concurrir al paseo. Sucede que la ansiedad por conocer "lo nuestro", muchas veces le gana de mano a cualquier otro plan que uno tenga para un sábado por la mañana, y más si el frío se hace presente. Pero el orgullo por observar con sus propios ojos "eso de lo que todos hablan", fue mucho más fuerte que cualquier otra alternativa sabatina. Y 50 socios acudieron al encuentro que pautó el Departamento de Vitalicios, que finalmente concluyó con una choripaneada para hacer mucho más gustosa la visita a uno de los más grandes recintos en materia de Concentraciones de Fútbol Profesional en nuestro país. Y por qué no, de gran parte del mundo.
La coordinación del evento estuvo a cargo del Vicepresidente Gustavo Lucente y su idem pero del Departamento de Vitalicios del club, Gabriel González. Socios de todas las edades, acompañados por algún familiar que no quiso perderse la oportunidad de conocer el aposento de los Gladiadores del Tigre, recorrieron los dos pisos del hotel. Y así se fueron sucediendo las visitas por las Habitaciones, Utilería, Cocina, Sala de juegos, Salones de Reunión, Sala de Hidromasajes y Gerencia de Fútbol; todo el recinto que más de una Institución sueña con tener para su propio equipo, pero que muy pocos tienen y entre ellos Vélez Sarsfield fue el primero en ostentar en el país.
Culminado el recorrido que duró aproximadamente una hora, y ya cercano al mediodía, el contigente se dirigió al Quincho de la Villa Olímpica para degustar unas delicias asadas que preparó el socio vitalicio Horacio Copes (miembro del Órgano de Fiscalización); también Rogelio Peirano del Departamento de Obras y Marcelo Zesare (Fiscalización) ofrecieron la siempre necesaria ayuda voluntaria para dar una mano en todos los quehaceres y la recepción.
Para finalizar, hubo sorteos de indumentaria oficial, libros del centenario y merchandising del club. A gusto, con los ojos regodeados de tanto placer por haber conocido el bunker del Fútbol Profesional, los 50 invitados de lujo se subieron al micro con el que llegaron a Ituzaingó y regresaron a la puerta azul de la Institución en Liniers; el mismo lugar donde unas horas antes iban palpitando confirmar, una vez más, porque Vélez Sarsfield es un club distinto al resto de sus pares.
Diego Luis Guitian