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Club Atlético Vélez Sarsfield

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CHRISTIAN BASSEDAS

El ganador es él
Christian Gustavo Bassedas nació en Capital Federal el 16 de febrero de 1973. Talentoso volante ofensivo adiestrado en su recorrido por todas las divisiones del fútbol amateur velezano. Multicampeón con el Fortín en su etapa como jugador y también en su regreso como Manager del club. Bassedas logró el objetivo que se habia trazado al asumir el cargo: Resucitar aquel espíritu triunfal de la década del 90.
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Su primera sugerencia y su gran acierto en la novedosa función, fue aconsejar la contratación del cuerpo técnico encabezado por su ex compañero Ricardo Gareca.

Lo merecía, ¡Puta si lo merecía! Como también lo merecían, Gareca, sus colaboradores, los jugadores, los directivos y la gente. Nunca como en esta ocasión un logro se ajusta con tanta justicia a los merecimientos y resulta el obvio desenlace de un sendero de dos años y medio de coherencia.

Un resbalón, desgraciado e inoportuno, evitó la doble coronación, así como en otro momento una circunstancia similar, un penal, nos zambulló en una final y nos permitió lograr la Copa Libertadores. Esta vez la fortuna se inclinó para otro lado.

Caía la última hoja del calendario 2008 y la salida de Hugo Tocalli era inminente. La Comisión Directiva consensuó la contratación de un asesor futbolístico y la nominación recayó en un  hombre consagrado y formado en la casa: Christian Bassedas.

La nueva función, de escaso y poco feliz rodaje en nuestro país, (solo se recuerda un desdibujado paso de Luis Carniglia por Boca en los albores de los 80) generaba incertidumbre y murmullos de todo tipo.

Bassedas, en su primera decisión de trascendencia, abocado al proceso de sucesión del técnico, se arrogó la facultad de elegir el apellido del nuevo entrenador y no dudó. Ante la sorpresa de muchos y gambeteando a los repetidos aspirantes apuntalados por operadores de prensa, sacó del ostracismo incaico y devolvió a los primeros planos del fútbol argentino a un ex jugador y confeso simpatizante velezano: Ricardo Gareca.

"No resultaba razonable desacreditar su elección. Lo contratamos para que nos aconsejara, su primera sugerencia fue Gareca y acertó", me confesaba Miguel Calello días después de obtenido el Clausura 09. El verbo acertar, que muchos utilizamos en esta clase de coyunturas, tal vez no sea el más adecuado ya que está relacionado con la timba o el azar.

Bassedas no acertó. Meditó, maduró y analizó la designación del "Tigre" con responsabilidad y absoluta convicción, sabiendo que acercaba al Club a un tipo de un perfil similar al suyo y a un individuo que se maneja de manera ejemplar y simboliza los ideales fundacionales de 1910: Trabajo, seriedad, compromiso y honradez.

Juntos conformaron una alquimia exitosa dentro de un mundillo difícil, rodeado de acechanzas, y jamás en este lapso se filtró, si es que la hubo, alguna interferencia entre ellos, prueba irrefutable de que manejan los mismos valores. Apoyado en el proyecto político planificado por la dirigencia, y mientras sigue atronando el ruidoso y agradable "Dale Campeón", Bassedas consiguió desempolvar, con su palabra autorizada y desde su nueva version, la mística de los años dorados y conformar un grupo con jugadores propios continuando la línea de promoción de juveniles surgidos del semillero. Acordó con el Flaco los refuerzos y las bajas; estuvo atento a los horarios, los sitios de concentración o pretemporadas, los viajes, y todo lo relacionado a la comodidad de los futbolistas intentando lograr que la única preocupación del plantel fuera el juego, convirtiéndose en una pieza medular del nuevo andamiaje diagramado por las autoridades del Club. 

Christian, quien tiene el cuello contracturado de colgarse medallas y es propietario de un prontuario nada raquítico, por el contrario, repleto de gloria, es alguien que no se hace el boludo y  saluda amable y cortés cuando uno lo cruza en un pasillo o una escalera y esa actitud lo distingue y lo enaltece como un caballero en una era donde solo una aparición televisiva convierte a cualquier mamarracho en un pedante. 

Ajeno a una dialéctica flamígera, siempre contesta con suavidad y una sonrisa sin hacer uso de ironías o chicanas, nunca pierde la compostura, se desenvuelve con respeto y educación, y se planta ante cualquiera con una naturalidad no impostada. Al igual que en la cancha le puso cuerpo y mente a la obligación asumida y gracias al andar exitoso del equipo en este ciclo, que entornó de calma el paisaje y acalló los morbosos y habitualmente acelerados rezongos tribuneros o periodísticos, pudo acompañar al "Tigre" en el armado de un conjunto en el cual la audacia superó a la mezquindad, que desparramó fútbol en cualquier terreno y le adosó a la solidez de su juego una notable dosis de estética.

Horneado en la categoría 73, Bassedas fue un volante diestro que desmalezó el andarivel izquierdo a lo largo de su brillante trayectoria. Inteligente, tiempista, resolvedor de la estrategia sobre la marcha y astuto para lograr a través del juego la superioridad y el dominio sicológico sobre los adversarios; resultó también un claro lector del desarrollo de los encuentros ayudado por el esplendoroso momento de sus compañeros de aquella memorable escuadra de los 90.

Sus repetidas y eficaces triangulaciones con Pompei, Cardozo, el Turu o cualquier eventual ocupante de la franja zurda son recurrentes y gratos recuerdos en la memoria fortinera.

Su irreprochable capacidad táctica le valió ser titular inamovible en las formaciones de la década dorada y se acomodó sin problemas al gusto de entrenadores relevantes y de diferentes estilos como Manera, Bianchi, Piazza y Bielsa entre otros.

Integrante permanente de la Selección Nacional en el período de conducción de Daniel Passarella, medalla de oro en los Panamericanos de Mar del Plata y Subcampeón en los Juegos Olímpicos de Atlanta, una incomprensible determinación de parte del Kaiser lo marginó del Mundial 98, lo que provocó un enojo del hincha mayor al generado el día que el mismo personaje le fracturó el tabique al Negrito González.

Seducido por el fútbol anglosajón, y luego de un fugaz coqueteo con Boca Jrs, una complicada negociación lo depositó en el Newcastle inglés cargando en la valija 10 títulos y  331 cotejos defendiendo nuestra camiseta.  

Bassedas disfruta esta conquista, de la que fue partícipe fundamental, con la madurez y la serenidad de los grandes. Jerarquizó con su silenciosa pero eficiente tarea el rol de manager. Quizás nunca soñó que le estaría reservada otra página, más importante que el humilde reconocimiento de este cronista, en los libros históricos del Club.

Metódico, prolijo, pulcro, elegante, atildado, tolerante, criterioso, de ojos claros y mirada firme, Christian Bassedas obtiene las mejores calificaciones como ser humano, honra al fútbol Argentino, a Vélez en particular y pasa a integrar las más exigentes antologías de nuestro siglo de vida.

Hay gente que es modelo a copiar por su conducta, su dignidad y su profesionalismo.

Hay gente que es así, tan necesaria.

 

Gabriel Martínez