Un 26 de marzo del 2011, previo a cumplir 17 años, Jonathan Rodríguez se presentaba en la Villa Olímpica y marcaba tres goles en la segunda fecha del torneo ante Gimnasia y Esgrima. Los directivos de Fútbol Amateur, los técnicos, entre ellos Ricardo Valiño, largaron una máxima: “cuesta mucho encontrar al jugador “distinto” en Sexta División, donde casi todos ya están en otro club. Y si bien hay que seguir formándolo, Joni es diferente, rompe el molde”. El juvenil lo ratificó marcando 13 goles en todo el año (el segundo goleador detrás de Federico Haberkorn con 22), ganándose un puesto y siendo campeón a la par de un equipazo como lo es la Categoría 94. Pero tuvo un bajón anímico, algo típico en su edad, y se fue a sus pagos en el último verano. Trabajó de pintor en su pueblo, perdió tiempo de competencia pero hizo el click para volver a Vélez y estar a tiempo de confirmar lo que todos y especialmente él, esperan que demuestre.
-Volviste un día, Joni…
-Sí, contento por la vuelta, tenía muchas ganar de jugar porque hace dos meses que me estoy entrenando a full, desde mi vuelta a Vélez. Físicamente me falta porque no estoy para 90 minutos aún, pero jugué, me sentí bien y por suerte de a poco estoy volviendo.
-Volviste a desequilibrar por las puntas, llegaste a posición de gol, ¿Marcelo Gómez te ubicó donde mejor rendís?
-A mi me gusta jugar por afuera, por izquierda para enganchar hacia adentro. Hace rato que el Negro Gómez me venía hablando que en este partido iba a tener unos minutos, que me tenga confianza, que haga lo que sé hacer y le dé para adelante.
-¿Pesa la diferencia física en estos partidos, incluso con equipos como Defensa y Justicia?
-Sí, se nota mucho por lo menos para mí. Estos equipos juegan mucho más al roce que jugar a la pelota.
-Ya en la primera que tuviste, casi convertís. Se te vio metido 100 %. Te preparaste de manera especial…
-Entré con muchas ganas y me fui un poco fastidioso porque me faltó el gol, tenía muchas ganas de convertir en mi vuelta, pero por suerte algo se pudo lograr de lo que pretendía.
-De todas formas, cuesta y mucho ganarse un lugar en este equipo, ¿no?
-Cuesta porque hay varios compañeros con mucha técnica y vienen peleando el puesto hace mucho. Así que hay que lucharla y más en Quinta División.
A fines de 2011 la Categoría 94 goleó 4-0 a Racing y se proclamó campeona en Sexta. Ese día brilló Agustín Allione y todo un conjunto de jugadores que ya van sonando entre Reserva y Primera. Joni ingresó en el segundo tiempo pero ya no era el mismo del primer campeonato. Echaba de menos a su mamá Mariela y su hermana Camila, sus abuelos Felipe y María Inés y los tíos Alberto y Romina junto a su prima Antonella. En las vacaciones volvió a Marcos Juarez y ya no regresó. Necesitaba tomar impulso.
-¿Por qué te volviste a Córdoba?
-Preferí volver porque extrañaba un poco a mi familia hasta que me di cuenta que lo mío es el fútbol y decidí volver a Buenos Aires.
-¿Trabajaste de pintor en Marcos Juarez?
-Sí, de pintor y en el campo también armando bolsas. Fueron un par de semanas para juntar un poco de plata, pero como te decía, entendí que mi sueño es jugar al fútbol y llegar a triunfar algún día.
-Más allá de tu amor por el fútbol, ¿Quién influyó para que cambies de decisión?
-De acá me llamaron siempre los directivos, pero mi familia me dio el empujón para volver. Me ayudaron mucho. Sé que tengo que tener la cabeza fría y esperar mi chance.
-¿Sos de proyectar tus ganas más allá de lo inmediato?
-Mirá, estoy con muchas ganas, pero lo primero que quiero es ganarme nuevamente el puesto como el año pasado en mi categoría, volver a salir campeón y tratar de conseguir, después, algún partido en Reserva.
-Desde que llegaste a Vélez, los técnicos te consideraron como un jugador “distinto”, ¿te pesa dicha responsabilidad?
-No me afecta, yo estoy tranquilo trabajando con mucha humildad y confiando en mis condiciones. Para mí, soy igual a cualquier otro compañero de la categoría.
-En unos días comienza la Copa Campeonato, ¿la meta es volver a ser campeón como en Sexta?
-Por supuesto. El próximo campeonato es a matar o morir. Hay que salir campeones de nuevo.
Pocas personas son las que ven el esfuerzo pero sobre todo lo que sufre y extraña un juvenil nacido en el interior. Si algún día Jonathan llega a Primera y se consolida (portento físico y condiciones le sobran), él sabrá mejor que nadie cuánto tuvo madurar en el instante preciso, porque estar preparado desde lo mental, es tan importante como sacarse un hombre de encima en una baldosa. Ojalá siga por el mismo camino y nos deslumbre prontamente.
Diego Luis Guitian